Sin embargo, la Federación de Asociaciones Vecinales emite un aviso de alarma: decepcionados por los fallos técnicos, la brecha digital y el uso del dinero para mantenimiento ordinario, han decidido no posicionarse sobre si los vecinos deben o no participar.
Imagínate que en tu comunidad de vecinos os reunís para decidir en qué gastar los fondos comunes. Tras debatir y votar, elegís arreglar los columpios del patio. Sin embargo, cuando llega la hora de pagar a la empresa de reformas, el administrador os dice que se ha gastado el dinero en otra cosa, que la hucha está vacía y que si queréis columpios, tendréis que volver a votarlo el año que viene.
Algo muy parecido es lo que las asociaciones vecinales de Valladolid denuncian que ocurre con los presupuestos participativos de la ciudad.
A las puertas de que este lunes arranquen las votaciones para elegir los proyectos de los años 2027 y 2028 (donde hay en juego 10,5 millones de euros de dinero público), el ambiente en el tejido social es de profunda desgana. La Junta Directiva de la Federación de Asociaciones Vecinales acaba de publicar una valoración extraordinariamente crítica en la que denuncia desorganización y un desequilibrio que favorece a los barrios con mayor capacidad para movilizar clics digitales, en detrimento de las zonas más envejecidas de Valladolid .
Para comprender la gravedad de esta crisis, hay que mirar el mapa completo de un proceso que se ha desgastado tanto en los despachos como en las pantallas de nuestros teléfonos.
La batalla de los tribunales: ¿para qué votar si no se ejecuta?
El problema más grave no es cómo se vota, sino qué pasa después con lo votado. Las asociaciones vecinales reclaman claridad sobre el estado de ejecución de los presupuestos de años anteriores, un seguimiento que consideran opaco .
Detrás de esta queja se esconde el conflicto judicial que arrastra el proceso. En la primavera de 2025, la Federación tomó una decisión inédita: llevar al Ayuntamiento a los tribunales mediante un recurso contencioso-administrativo porque el equipo de Gobierno municipal no incluyó en los presupuestos generales la partida suficiente para ejecutar las obras que los vecinos ya habían elegido democráticamente en 2023 .
Margarita García, presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales, aclara que la vía judicial sigue su curso lento. “De momento está todo parado en el juzgado, estamos pendientes de sentencia” , explica, y detalla que aquel recurso sirvió al menos para frenar un reglamento de participación que aún no estaba cerrado. “El hecho de presentar la demanda hizo que se remitiera otra vez a asesoría jurídica y a otros órganos de control del propio Ayuntamiento para garantizar que ese reglamento nuevo cumpliera todos los requisitos legales”.
Aun así, la sombra de la duda planea sobre las votaciones de este lunes: ¿Qué garantías reales hay de que los proyectos más votados se vayan a ejecutar de verdad?
La brecha digital: el caso de Delicias frente a Pinar de Jalón
Cuando la Federación alerta de “dificultades técnicas y desequilibrio territorial”, no habla de teoría, sino de números muy concretos. Desde la concejalía de Participación Ciudadana se ha defendido históricamente este sistema de voto telemático y de verificación por SMS como una medida necesaria para modernizar el proceso, evitar duplicidades y garantizar la seguridad de las votaciones. Sin embargo, la realidad de los barrios demuestra que esta digitalización forzosa ha terminado por beneficiar a las zonas más jóvenes en perjuicio de las más envejecidas.
La presidenta de la Federación pone un ejemplo numérico muy revelador de lo ocurrido durante la fase de recogida de apoyos. En la zona antigua de Delicias , un barrio tradicional con una densidad de población enorme pero con una media de edad alta que sufre la brecha digital, solo han conseguido pasar el filtro 5 propuestas vecinales . En cambio, en Pinar de Jalón , una zona residencial nueva con mucha menos población pero con perfiles más jóvenes y habituados a la tecnología, se han seleccionado 10 propuestas .
“Pinar de Jalón tiene una población más joven que ha sido capaz de movilizarse para que las propuestas salieran con mucha puntuación por el tema de los apoyos online”, matizan desde la Federación. “Esto está generando muchos problemas y malestar en los barrios más envejecidos” .
Este abandono tecnológico fue tan evidente al inicio de la convocatoria que los propios vecinos tuvieron que auto-organizarse. El pasado mes de enero, ante las dificultades para buscar y entender las propuestas en la web municipal, la comunidad vecinal online Aldea Pucela tuvo que programar y lanzar un portal paralelo con un mapa interactivo para que la ciudadanía pudiera localizar fácilmente las necesidades de sus calles de forma voluntaria.
El dilema del lunes: la neutralidad ante la decepción
Los presupuestos participativos de Valladolid no son una concesión del Ayuntamiento de turno; son una conquista histórica del tejido vecinal que costó años de reivindicación . A la falta de ejecución de las obras y las barreras digitales se suma, según la Federación, el “abandono sistemático” del Grupo Motor.
Este órgano mixto (donde representantes vecinales y técnicos municipales debían revisar, filtrar y coordinar juntos todo el proceso) ha quedado vaciado de funciones por el control unilateral del Ayuntamiento . A esta pérdida de peso vecinal se añade el último jarro de agua fría de esta convocatoria: que el Ayuntamiento esté utilizando este dinero reservado para inversiones en realizar labores ordinarias de mantenimiento de la ciudad que se deberían pagar con los impuestos comunes .
“Estamos bastante decepcionados”, confiesa Margarita García. “Buena parte de las propuestas que se llevan a votación ni siquiera corresponden a inversiones. Son de mantenimiento, cosas que se podrían sacar perfectamente adelante a través del servicio de atención 010 o que el propio Ayuntamiento debería hacer dentro de su gestión municipal corriente”.
Por este cúmulo de razones (los proyectos antiguos sin ejecutar, las barreras digitales y el desvío de fondos a parches de mantenimiento) la Federación ha tomado una postura insólita de cara al lunes: “No nos vamos a pronunciar con respecto a si hay que votar o participar en esta edición” .
A partir del lunes, las pantallas oficiales volverán a estar abiertas para recoger los votos de los vallisoletanos. Decidir si registrarse y participar para visibilizar las necesidades de tu calle, o dar la espalda al proceso como protesta, queda esta vez en manos de la reflexión individual de cada vecino .
¿Has intentado votar en tu barrio y has tenido problemas con la plataforma? ¿Cómo ha quedado la lista de propuestas en tu zona de Valladolid? En La Otra Pucela queremos tejer esta historia con tu experiencia real. Cuéntanos tu caso en la sección de comentarios.
Comentarios
con tecnología de Aldea Pucela
¿Qué piensas de este artículo?
Sé la primera persona en comentar y comparte tu punto de vista en el foro.
Añadir un comentario