La inversión abre preguntas sobre el retorno real para la ciudad, el uso de fondos europeos y las prioridades del gasto deportivo municipal
El Ayuntamiento de Valladolid adjudicó 153.670 euros, IVA incluido, al patrocinio del circuito Herbalife Night Run, dentro del Plan de Sostenibilidad Turística “Valladolid Ciudad Creativa” y con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia / Next Generation EU. El acuerdo figura también en la Junta de Gobierno del 10 de noviembre de 2025, y la adjudicataria fue TELECYL S.A. (Madison), mediante un procedimiento negociado sin publicidad y con una sola oferta presentada.
La inversión abre una pregunta sencilla y relevante para cualquier vecino: qué gana exactamente Valladolid con ese dinero. La cifra, similar a la destinada a otros grandes eventos con mucha más visibilidad, obliga a mirar más allá del expediente y preguntarse por el retorno real de la operación, por el criterio con el que se eligen este tipo de patrocinios y por cómo se explican después sus resultados.
Un contrato ya cerrado y una pregunta todavía abierta
El objeto del contrato es el patrocinio publicitario del circuito Herbalife Night Run dentro de la estrategia municipal de turismo deportivo. En la memoria del expediente, el Ayuntamiento vincula la operación a la proyección de Valladolid en redes sociales, medios digitales y publicidad online.
Eso sitúa el marco administrativo. Lo que falta por aterrizar para el vecino es algo más simple: qué gana Valladolid con esta operación y con qué datos se podrá valorar si el dinero estuvo bien empleado.
Una cifra que invita a comparar
Los 153.670 euros llaman la atención también por comparación. El patrocinio municipal de La Vuelta a España 2025 se movió también en el entorno de los 150.000 euros. En aquel caso, el Ayuntamiento defendió un alcance internacional mucho mayor, con presencia mediática en 190 países y cientos de profesionales acreditados.
La comparación no resuelve por sí sola si este nuevo patrocinio está bien o mal planteado. Pero sí ayuda a formular una pregunta razonable: cuando la inversión pública es parecida, ¿qué escala y qué retorno se espera de cada evento?
Qué tamaño tiene el circuito
La web oficial de Herbalife Night Run presenta el proyecto como un circuito de carreras nocturnas. En la edición visible más reciente aparecen pruebas en Madrid, Sevilla y Mallorca.
Los datos públicos que deja el propio circuito permiten hacerse una idea de su tamaño. En la clasificación oficial de la carrera del Riyadh Air Metropolitano de Madrid figuran al menos 1.435 corredores clasificados. En la prueba de Sevilla se anunciaba además una carrera infantil con 500 plazas.
No son cifras menores para una carrera popular. Lo que todavía no se ha explicado con detalle es qué impacto concreto espera obtener Valladolid al asociar su imagen a este circuito y qué indicadores se harán públicos para medirlo.
La empresa adjudicataria no es nueva en Valladolid
La adjudicataria, TELECYL S.A. (Madison), forma parte de un grupo empresarial conocido en Valladolid por su actividad en marketing, eventos y atención telefónica.
En el BORME de 2024 figura como administrador único de TELECYL la sociedad Dominio La Encina S.L.U., representada por Daniel Redondo Esteban. En la documentación histórica de la Fundación Grupo Telecyl aparecen también Juan Ignacio Morales Aguado y José Carlos Pérez Martínez entre los nombres vinculados a la estructura del grupo.
Ese grupo lleva años presente en proyectos ligados a la ciudad. Madison/TELECYL ha participado en iniciativas como la Pucela Run y en grandes eventos deportivos celebrados en Valladolid, como el torneo internacional de pádel en la Plaza Mayor. TELECYL, además, ya había recibido adjudicaciones municipales como el servicio telefónico 010 del Ayuntamiento en 2010 o su posterior renovación años después.
Un debate que ya ha llegado a la conversación local
El asunto ha empezado además a salir del expediente y entrar en el debate público de la ciudad. Este martes, SER Deportivos Valladolid habló del contrato en antena, en un tramo que puede escucharse a partir del minuto 3.
El programa puso el foco en dos elementos: el tamaño visible del circuito y la presencia del logotipo del Ayuntamiento de Valladolid en pruebas celebradas fuera de la ciudad. Además, la SER explicó que había intentado recabar una explicación de la Concejalía de Turismo y de la concejala Blanca Jiménez Cuadrillero, pero que en ese momento todavía no había obtenido respuesta. Más allá del tono radiofónico, esa intervención tiene interés porque coincide con la duda de fondo que deja el expediente: qué criterio se ha seguido para esta inversión y qué retorno concreto se espera para Valladolid.
Qué prioridades de gasto pone sobre la mesa
Mientras este patrocinio asciende a 153.670 euros por tres carreras, el Club Atletismo Valladolid figuraba con 21.000 euros en la relación municipal de convenios con clubes en categoría nacional publicada por el Ayuntamiento en 2019. Más recientemente, El Día de Valladolid informó de que esa ayuda bajó a 10.000 euros en 2025.
No se trata de enfrentar automáticamente una partida con otra ni de simplificar decisiones presupuestarias que responden a lógicas distintas. Pero sí de señalar una pregunta razonable sobre prioridades: qué tipo de actividad deportiva y promocional decide impulsar el Ayuntamiento, con qué objetivos y con qué equilibrio entre la proyección exterior de la ciudad y el tejido deportivo local que la sostiene cada semana.
Esa reflexión añade una capa que va más allá del expediente. Porque cuando una inversión pública de este tamaño se dirige a un circuito externo, también es lógico que parte de la ciudadanía se pregunte cómo encaja ese gasto con otras necesidades deportivas más cercanas y visibles en Valladolid.
Lo importante ahora es cómo se rinde cuentas
En una ciudad como Valladolid, donde cada gasto público compite con muchas otras necesidades, la cuestión de fondo no tiene por qué plantearse como un choque político. Puede formularse de una manera bastante más útil.
Si el Ayuntamiento considera que este patrocinio es una buena inversión, lo razonable es que explique con claridad qué objetivos persigue, qué audiencia espera alcanzar, qué retorno turístico o promocional calcula y cómo va a compartir después los resultados.
Esa información no solo serviría para valorar este contrato. También ayudaría a entender con qué criterio se están utilizando los fondos europeos del Plan de Recuperación cuando se destinan a la promoción de la ciudad a través de eventos deportivos.
La pregunta vecinal que queda
La adjudicación está hecha y la cantidad está sobre la mesa. Lo que falta ahora es saber qué vuelve a la ciudad a cambio de esos 153.670 euros y de qué manera va a poder comprobarlo cualquiera que quiera seguir el asunto.
Porque la transparencia no consiste solo en publicar un expediente. También consiste en explicar para qué se gasta el dinero y qué resultado deja.
Lo que está en juego no es solo este contrato, sino el criterio con el que se usan fondos públicos para promocionar la ciudad.
Compartir en redes y grupos
Comentarios
Añadir comentario¿Qué piensas de este artículo?
Sé la primera persona en comentar y comparte tu punto de vista en el foro.
Añadir un comentario